Chlorophytum comosum ‘Variegatum’, Cinta, Malamadre

Chlorophytum comosum 'Variegatum', Cinta, Malamadre

Chlorophytum comosum ‘Variegatum’, Cinta, Malamadre

El Chlorophytum comosum ‘Variegatum’, Cinta, Malamadre (spider plant o “planta de la araña” en inglés) es una de las plantas de interior más fáciles de cuidar, bonita y muy decorativa. Sus hojas lineales, que pueden tener hasta 30 cm de longitud, son de color verde claro con estrías longitudinales blancas.

Prefiere emplazamientos luminosos, pero al resguardo del sol directo. También tolera zonas más oscuras, aunque en ese caso es posible que pierda la banda más clarita y toda la hoja torne a verde.

Las cintas no requieren mucho riego, como norma general será suficiente con regar una vez por semana en invierno y un par de ellas en verano. Pero como siempre, cada hogar es un mundo, y dependerá mucho de las condiciones ambientales de calor y humedad que tengamos en casa. Lo mejor es crear nuestra propia pauta, observar la planta en los primeros días en que se viene a vivir con nosotros,  y ver si cuándo está seca la tierra. Y por supuesto, no dejar la planta encharcada después del riego.

Chlorophytum comosum 'Variegatum', Cinta, Malamadre

Foto: www.mnn.com

Puedes comprar esta planta en nuestro vivero de Collado Villalba el Chlorophytum comosum ‘Variegatum’, Cinta, Malamadre no suele faltar. Recuerda que también enviamos plantas a domicilio, consúltanos.

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Listado de coníferas enanas II

Listado de coníferas enanas II

Foto: Thuya Occidentalis “Danica”, The Horticultural Trade Association

Listado de coníferas enanas II

Hace unas semanas publicamos nuestro artículo “listado de coníferas enanas“, donde hacíamos referencia a la versatilidad de las coníferas en jardines de clima continental. Tal y como prometimos, hoy continuamos con esa lista que dejamos inacabada, con los pinus, taxus y thuyas.

Pinus, variedades:

  • densiflora, de forma redondeada, parecido a un Pinus pinea sin tronco. Rústico y de crecimiento lento.
  • leucodermis “Compact Gem” o “Pino de los Balcanes”, de forma cónica, también rústico y de crecimiento lento.
  • mugo “Montana”, a pesar de su lento crecimiento puede llegar a los 3 metros de altura, con forma de bola. El resto de las variedades del Pinus mugo, “Gnom”, “Hesse” “Mops”, “Mughus” y “Pumilio”, son más bajitas.
  • strobus “Nana”, de forma enana extendida, muy decorativa, ideal para jardines rocosos.
  • sylvestris “Globosa Viridis”, forma esférica, compacta y muy ramificada. El Pinus sylvestris “Waterei” se va redondeando con el tiempo, alcanzando 1.20 m de altura.

Taxus o Tejo, variedades:

  • baccata “Elegantissima”, forma arbustosa, con agujas variegadas en amarillo oro. El Taxus baccata “Fastigiata” tiene forma fastigiada, como su nombre indica, y atención con esta variedad que tampoco es muy enana, pudiendo alcanzar los 5 m. El “Fastigiata Aurea”, por su parte, es similar al anterior pero con el follaje amarillo. Por su parte, el Taxus baccata “Repandens” y el “Repandens Aurea” son rastreros, tapizantes, y se diferencian como los anteriores en el color de sus agujas.
  • media “Hicksii” y “Strai Hedge”, muy parecidos, de mediano crecimiento y menos compacto que el baccata.

Thuya (Tuya), variedades:

  • Occidentalis, “Danica”, “Golden GLobe”, “Little Champion”, “Tiny Tim” y “Rheingold” tienen todas forma esférica, siendo la “Little Champion” la más pequeña de todas las Thuyas. La “Sunkist” tiene una forma globosa primero para pasar después a cónica.
  • Orientalis “Compacta Aurea Nana”, con forma esférica no siempre regular”, es la forma enana y redondeada de la Thuya orientalis “Pyramidalis Aurea”, con idéntico follaje y color amarillo en verano.

Tsuga canadensis “Jeddelow, de forma redondeada, color verde claro al nacer que se torna muy luminoso en la edad adulta.

Nerium Oleander, Adelfa, Laurel rosa

Nerium Oleander, Adelfa, Laurel rosa

Foto: Nerium Oleander, Adelfa, Laurel rosa en Alpedrete, mes de junio

Nerium Oleander, Adelfa, Laurel rosa

El Nerium Oleander, Adelfa, Laurel rosa es un arbusto grande que suele alcanzar los 3 o 3.5 metros de altura, con un diámetro de  unos 2 metros. En general tiene forma redondeada, pero es habitual que encontremos ejemplares que han sido podados hasta darles forma de árbol con copa.

Este arbusto de hoja perenne es muy poco exigente en cuanto al terreno y prefiere las ubicaciones muy soleadas. Aunque estamos muy acostumbrados a verlos en nuestras carreteras, por su belleza y su tolerancia a la falta de agua, lo cierto es que con un poquito de agua en verano conseguiremos una mejor floración. Por ejemplo, podemos regar cada 4 o 5 días si está plantada en suelo, algo más si está en tiesto. Aunque como siempre, recomendamos observar nuestras plantas y su tierra, para no excedernos con el riego, que podría traernos malas compañías como hongos o cochinilla algodonosa.

Por propia experiencia y la de nuestros clientes, el Nerium Oleander, Adelfa, Laurel rosa se da muy bien en nuestra zona (Sierra de Madrid), tolerando las heladas típicas del invierno, manteniendo la hoja y sin sufrir demasiado. Florece en primavera y perdura durante todo el verano, e incluso principios de otoño.

Nerium Oleander, Adelfa, Laurel rosa

Nota muy importante: la adelfa es una planta muy tóxica si se ingieren sus hojas. Si bien no conocemos ningún caso y no es fácil intoxicarse, no por ello hay que dejar de prestar atención, sobre todo si tenemos niños y mascotas en casa.

Variedades de aldelfa de flor simple:

  • “Agnes Darac”: rosa
  • “Album Roseum”: blanco-rosado
  • “Atropurpureum”: roja
  • “Aurantiacum”: amarillo claro
  • “Conde Pusterla Cortesini”: rosa-albaricoque
  • “Emile Shaut”: rojo terciopelo
  • “Mont Blanc”: blanca

Variedades de adelfa de flor doble:

  • “Géant des Batailles”: rojo intenso
  • “Madoni Grandiflorum”: blanco
  • “Pierre Rondier”: rosa
  • “Prof Placon”: naranja
  • “Tito Poggi”: salmón-albaricoque

Fuentes: El Milplantas, www.kew.org

Iberis sempervirens, Carraspique, Cestillo de plata

Iberis sempervirens, Carraspique, Cestillo de plata

Iberis sempervirens, Carraspique, Cestillo de plata

Foto: Iberis e Iris, fuente Le Jardin de Cheneland

El Iberis sempervirens, Carraspique, Cestillo de plata es una planta perenne de las denominadas “siempreverdes”. Su porte es semiarbustivo y extendido, resultando ideal para plantar entre piedras y en rocallas y borduras.

Las flores del carraspique son pequeñas y blancas, agrupadas en pequeñas “cabezas”, aparecen en primavera y suelen durar hasta comienzos del verano. En ocasiones, si el invierno no es muy frío, puede ser que aparezcan antes. Con la llegada del calor las flores se secan y aparecen las semillas, que podremos utilizar para siembras posteriores.

Es una planta muy poco exigente con el riego, por lo que debemos regar con moderación. Además, no le gustan nada los suelos encharcados, arcillosos o mal drenados.

Su ubicación ideal es a pleno sol. En invierno, las heladas pueden dañar un poco las hojas, pero en primavera se recupera. Sí es muy recomendable podar la planta después de la floración, a finales de verano o en otoño, eliminando esas ramas y flores secas (donde se alojan las semillas). De este modo la estimularemos para producir más flores en la primavera siguiente, y lograremos además que mantenga un aspecto más compacto.

El mayor problema que podemos tener con el Iberis sempervirens, Carraspique, Cestillo de plata en cuanto a enfermedades suele derivar de un exceso de riego, por podredumbre de las raíces o por mildiu.

En definitiva, el Iberis es una planta muy rústica y apropiada para nuestros jardines, pues tolera muy bien el frío y las heladas y no necesita grandes cuidados, ni terrenos muy abonados, ni mucho riego. Por nuestra propia experiencia es una de nuestras favoritas, pues además es muy tapizante, muchas veces comienza a florecer ya por febrero, aportando a nuestro jardín color y vida antes de la ansiada primavera.

Iberis sempervirens, Carraspique, Cestillo de plata

Iberis sempervirens, Carraspique, Cestillo de plata

Listado de coníferas enanas

Listado de coníferas enanas

Rocalla con coníferas enanas, aromáticas, rosales… Fuente: foro de Infojardín

Listado de coníferas enanas

Por su gran facilidad de adaptación a nuestro clima, así como sus grandes posibilidades de uso en todo tipo de composiciones, te ofrecemos un listado de coníferas enanas que te será útil a la hora de proyectar tu jardín.

Ya hablamos en nuestro artículo de “Cinco errores comunes que debes evitar en tu jardín“, entre otras cosas, de la importancia de elegir plantas de tamaño acorde con el de nuestro terreno. Las coníferas enanas son especialmente indicadas para jardines pequeños, e indispensables en jardines rocosos, muros y composiciones en grandes jardineras. Cultivadas en maceta, decoran terrazas y balcones.

Chamaecyparis, no le gustan los terrenos calizos ni climas demasiado secos. Variedades:

  • lawsoniana “Elwoodii”, “Ellwood’s Gold”, “Ellwood’s Pilar”, “Minima Glauca”, “Nidiformis”
  • nootkaensis “Compacta”
  • obtusa “Graciosa”, “Nana Aurea”, “Nana Gracilis”
  • pisifera “Boulevard”, “Filifera”, “Filifera Aurea”, “Nana”, “Sungold”
  • “Tharandtensis Caesia”

Cryptomeria japonica, variedades “Banda Sungii”, “Elegans Nana”, “Globosa Nana”, “Jindai Sungii”.

Juniperus, muy rústicos y resistentes al frío, toleran todos los suelos y soportan la sombra siempre que no sea excesiva. Las variedades rastreras son muy apreciadas para revestir el terreno. Variedades:

  • chinensis “Blaauw Variety”, glauca “Heltzii”, “Mint Julep”, “Mordigan Aurea”, “Pfitzeriana”, “Pfitzeriana Aurea”, “Pfitzeriana Glauca”, “Pfitzeriana Old Gold”, “Plumosa Aurea”, “Rockery Gem” “Stricta”.
  • communis “Compressa”, “Depressa Aurea”, “Depressed Star”, “Hornibrookii”, “Repanda” “Sentinel”
  • horizontalis “Bar Harbor”, “Glauca”, “Wiltonii”
  • sabina “Blue Danube”, “Hicksii”, “Tamarixifolia”
  • squamata “Blue Star”, “Blue Carpet”, “Meyerii”
  • virginiana “Grey-Owl”.

Microbiota decusata, de forma rastrera, se adhiere al terreno y mantiene siempre su forma circular. Muy rústica, resistente al frío, a los terrenos áridos y a la contaminación.

Picea, variedades:

  • glauca “Conica (albertiana “Conica”), “Alberta Globe”, “Echiniformis”
  • “Maxwellii”
  • “Nidiformis”
  • “Ohlendorfii”
  • omorika “Nana”
  • orientalis “Gracilis”
  • pungens “Glauca Globosa”
  • “Remontii”

En la próxima entrega del artículo, enumeraremos los pinus, taxus y thuyas, que aún nos quedan pendientes.

 

Euphorbia pulcherrima, Flor de Pascua, Poinsetia

Euphorbia pulcherrima, Flor de Pascua, Poinsetia

Euphorbia pulcherrima, Flor de Pascua, Poinsetia

La Euphorbia pulcherrima, Flor de Pascua, Poinsetia es un arbusto originario de Centroamérica. Puede llegar a medir hasta 3 metros, aunque lo más común en nuestro país es cultivarla como planta de interior (no tolera temperaturas por debajo de los 5ºC), en ejemplares más pequeños.

Sus hojas son grandes, de color verde oscuro con pequeñas inflorescencias amarillas. Lo más llamativo de la plantea son sus brácteas, a menudo confundidas con flores, de color rojo, rosa, blanco verdoso o blanco amarillento.

La Flor de Pascua es una planta que necesita mucha luz cuando está en flor, así como un ambiente fresco. La calefacción fuerte dentro de casa reseca las hojas y se terminan cayendo, por lo que es recomendable buscarle el sitio más fresquito posible.

Por otra parte, y aunque le gusta la humedad, el riego no debe ser excesivo. Una buena forma es sumergir el tiesto en agua, y dejar que escurra el exceso antes de ponerla sobre un plato. No dejar nunca el exceso de agua en el plato, pues perjudica a la poinsetia. Se debe volver a regar cuando la tierra esté ya bien seca.

Florece en invierno, de noviembre a febrero. Desde el mes de octubre se recomienda que la planta no reciba luz durante 12 horas para estimular el color de las brácteas y para que florezca.

Un abono de lenta liberación es recomendable siempre y cuando la planta no esté en floración.

 

Euphorbia pulcherrima, Flor de Pascua, Poinsetia

Fuentes: El milplantas, www.kew.org

Echeveria, Rosa de Alabastro, Echeveria elegans

Echeveria, Rosa de Alabastro, Echeveria elegans

Echeveria, Rosa de Alabastro, Echeveria elegans

La Echeveria, Rosa de alabastro, Echeveria elegans es una de las múltiples variedades de la Echeveria. Procedente de Méjico y Texas, pertenece a las llamadas crasas o suculentas. Recordemos que se llaman así por su capacidad de acumular agua en tallo y hojas. Gracias a esta cualidad necesitan muy poco riego.

Vamos a ver cómo cuidar estas singulares plantas. En primer lugar, no toleran las heladas. Según algunas fuentes (infojardín), pueden soportar hasta -4ºC, y en nuestra zona (Sierra de Madrid, Collado Villalba y pueblos de alrededor) las temperaturas mínimas invernales pueden ser inferiores. Pero no por ello tenemos que renunciar a su cultivo. Prosperan muy bien en tiestos y podemos trasladarlas en invierno a lugares más resguardados e incluso al interior de casa. Cuando llegue la primavera y las temperaturas mínimas sean superiores, las moveremos gradualmente al exterior. Y digo gradualmente porque en general no le gustan los cambios bruscos de emplazamiento, por lo que cualquier cambio debemos hacerlo poco a poco. Comenzaremos por unas horas y ampliaremos el tiempo en su nueva ubicación en días sucesivos.

Le gusta estar situada en zonas muy luminosas, pero hay que protegerla del sol directo de tarde en verano, que puede quemar sus hojas.

Echeveria, Rosa de Alabastro, Echeveria elegans

Con respecto al riego, la echeveria requiere muy poca cantidad de agua. Aun así, dependerá mucho de las temperaturas y condiciones en las que esté la planta. Normalmente en verano siempre necesitan algo más de riego por el calor, y en invierno un riego moderado o casi nulo. Pero si tenemos nuestra Echeveria elegans dentro de casa, con el calor de la calefacción la tierra se secará antes y necesitará algo más de agua. Es importante, por tanto, echar un vistazo a la tierra durante los primeros días, y dejar que se seque bien antes de volver a regar, pero tampoco excedernos en la falta de riego. El agua debe echarse siempre en la tierra y nunca en las hojas.

La Echeveria, Rosa de Alabastro, Echeveria elegans necesita un suelo bien drenado, y le favorece el trasplante más o menos cada dos años. Podemos utilizar tierra para cactus, o hacer nuestra propia mezcla, siempre que tengamos en cuenta que debe ser una tierra ligera, que seque bien y que no acumule excesos de agua.

Echeveria, Rosa de Alabastro, Echeveria elegansFoto: http://diliplakhani.com/echeveria-elegans/

Ciclamen, Cyclamen Persicum, Violeta de Persia

Ciclamen, Cyclamen Persicum, Violeta de Persia

Ciclamen, Cyclamen Persicum, Violeta de Persia

También llamada Violeta de los Alpes, el Ciclamen, Cyclamen Persicum, Violeta de Persia es una planta bulbosa muy conocida por su floración otoñal e invernal, prolongándose en muchas ocasiones hasta la primavera, que suele alcanzar una altura entre 30 y 40 cm.

Es una planta que necesita fresco, por lo que sufrirá mucho dentro de casa, sobre todo con la calefacción fuerte. En caso de querer tenerla dentro por su valor ornamental, para intentar que dure el mayor tiempo posible deberíamos situarla en un lugar muy fresco, alejada de fuentes de calor, y sacarla por las noches al exterior, para aprovechar las temperaturas más bajas y el aire de la calle. Aun así, sigue siendo una planta de exterior, por lo que siempre es preferible cultivarla fuera para asegurarnos de que prospera.

Ciclamen, Cyclamen Persicum, Violeta de Persia

Es considerada planta anual,  pero si se le proporcionan las condiciones adecuadas, pueden durar varios años. Normalmente en verano, con la llegada del calor, la planta entra en estado “latente”, por lo que veremos que pierde las hojas y las flores, pero a partir de septiembre, con temperaturas más bajas y el comienzo de las lluvias, la planta probablemente vuelva a brotar. Durante el período de latencia se deben quitar las hojas, flores y tallos secos.

Le gusta la luz pero le perjudican los rayos directos de sol, por lo que es preferible situarla en zonas de sombra o media sombra. En cuanto al riego, se hace siempre desde abajo, sin mojar las hojas, y cuando la tierra esté verdaderamente seca; un exceso de agua perjudicaría a la planta.

Durante el período de floración se puede abonar con un abono líquido cada 15 o 20 días, que sea rico en potasio y que lleve nitrógeno, pero no en exceso para evitar un excesivo desarrollo foliar.

Ciclamen, Cyclamen Persicum, Violeta de Persia

 

Fuentes:

El milplantas

Infojardín

 

 

Camelia, Camellia japónica, Camelio común

Camelia, Camellia japónica, Camelio común

Camelia, Camellia japónica, Camelio común

La Camelia, Camellia japónica, Camelio común es un árbol perennifolio de crecimiento lento, que puede alcanzar los 6-7 metros de altura. Su porte es arbustivo, con la copa ancha y extendida  ramificaciones desde la base. Tiene su origen en Asia oriental, y fue importada por primera vez en Europa en el siglo XVIII.

Sus hojas son muy lustrosas, de color verde brillante, y más claras en el envés, de forma ovalada. Sus flores son grandes (pueden llegar a tener hasta 10 cm de anchura), de color blanco, rosáceo, fucsia o rojo , y delicadas y sensibles al viento y a las lluvias violentas. La floración de la Camellia japónica se produce normalmente en otoño, invierno y primavera, dependiendo de las temperaturas. El fruto es una cápsula dura, redonda y leñosa, que se forma en verano.

Requiere suelos fértiles, húmedos pero bien drenados, ácidos y bien abonados con hummus o con turba. No tolera los suelos calcáreos. Prefiere estar ubicada en lugares luminosos pero en nuestro clima continental mejor en semi-sombra, evitando las horas de sol de medio día del verano, que puede quemar las hojas. Sin embargo, en el norte de España, con temperaturas más suaves y mayor humedad, se puede colocar tranquilamente en sitios más soleados.

Es importante añadirle de vez en cuando quelato de hierro o algún abono especial para plantas acidófilas. Se abonan después de la floración, en primavera o en verano, que es cuando inician su crecimiento anual. Pondremos un abono orgánico cuando los brotes hayan comenzado a crecer, y más tarde en abril-mayo uno nitrogenado de liberación lenta, de forma que para cuando llegue el invierno ya se haya liberado todo el nitrógeno. En verano (julio y agosto) se le puede aplicar también uno líquido, pero en cualquier caso, a partir de este mes, se deben evitar todos los aportes de abono.

Camelia, Camellia japónica, Camelio común

Para los amantes de este árbol, recomendamos la Ruta de la Camelia en Galicia, un circuito de jardines de gran interés turístico y valor ornamental en la comunidad gallega.

Fuente: Sociedad Española de la Camelia

 

Crisantemos, Chrysanthemums, mums

 

Crisantemos, Chrysanthemums, mums

Crisantemos en Central Park. Foto de katherinescorner.com

Crisantemos, Chrysanthemums, mums

Los Crisantemos, Chrysanthemums, mums (abreviatura que se usa en inglés) son un género de la familia de las Asteraceae que agrupa a unas 30 especies.  Son muy antiguos y provienen de Asia.

El crisantemo es otra de las plantas de flor por excelencia del otoño. Aunque en España está muy vinculada a la tradición del día 1 de noviembre de honrar a los difuntos, lo cierto es que su amplia variedad de formas y su floración tardía una vez finalizado el verano, llenan al jardín de vivos colores en otoño (rosas, rojos, naranjas, amarillos y blanco). Si los compramos ahora, en otoño, podemos plantarlos directamente en el suelo o jardinera, preferiblemente al sol para favorecer su floración, aunque lo ideal es hacerlo en primavera, porque así arraiga adaptándose al terreno, de forma que resistirá mejor los fríos del otoño y el invierno.

Por otro lado, no es una planta que requiera de excesivos cuidados. Hay que regarla cuando esté seca, en maceta, o si no llueve si está ubicada en el suelo, y es importante mojar directamente la tierra y no las hojas, para que no desarrolle enfermedades fúngicas como la roya. También debemos ir retirando las flores marchitas para perpetuar la floración. Si queremos que  nos dure de un año para otro, podemos podarlas bajitas en invierno, cuando hayan terminado de florecer, de forma que en primavera volverá a desarrollarse de forma vigorosa y a florecer en otoño. Pero siempre hay que tener cuidado con su emplazamiento, ya que el sol de verano puede estropear al crisantemo si es muy fuerte, y las heladas invernales también, así que lo más acertado para nuestra zona, donde tanto los inviernos como los veranos son tan rigurosos,  será o bien elegir una zona que cumpla todos los requisitos, o cultivarla en maceta e ir cambiándola de sitio.

No es una planta que prospere bien dentro de casa, ya que necesita temperaturas entre 16 y 18 ºC, por lo que normalmente no soportará la calefacción interior. Sí podemos tenerla en un lugar claro y fresco de la terraza.

Crisantemos, Chrysanthemums, mums

Crisantemos, Chrysanthemums, mums

Foto de katherinescorner.com