Salvia microphylla, Salvia grahammi o Salvia rosa

Salvia microphylla, Salvia grahammi o Salvia rosa

Salvia microphylla, Salvia grahammi o Salvia rosa

La Salvia microphylla, Salvia grahammi o Salvia rosa, es un pequeño arbusto originario de Méjico, de tallos semi-herbáceos y hojas pequeñas y ovaladas, que puede alcanzar una altura de casi un metro, y una anchura aproximada de unos 60-80 centímetros. Es muy rústica, se cultiva a pleno sol y desprende un agradable olor, mezcla entre limón y hierbabuena. Puede encontrarse en color rojo, blanco, rojo y blanco (salvia microphylla variedad «Hot Lips»), fucsia y naranja.

Hay muchas razones por las cuales es una de nuestras favoritas para nuestra zona. En primer lugar, es muy vistosa, da color al jardín y crece rápidamente, por lo que en poco tiempo alcanzará todo su esplendor. Además, su floración es muy duradera, desde mayo hasta finales de verano, y si el tiempo acompaña, principios de otoño. Otro punto a su favor: tolera bastante bien la escasez de agua y no requiere grandes cuidados. Y por último, pero no por ello menos importante: ¡aguanta nuestras heladas! Si bien en invierno perderá sus hojas y se quedará pelada, en primavera volveremos a verla brotar y florecer.

Por si fuera poco, es una planta poco propensa a las enfermedades y fácilmente reproducible por esquejes y semillas a principios de primavera y otoño. ¿Se puede pedir más?

A la hora de plantar, habremos de tener en cuenta su porte, para que al crecer no queden demasiado juntas. En cuanto a la poda, le conviene una poda fuerte a finales de invierno, eliminando todas las partes marchitas, dejando sólo entre un palmo y palmo y medio de altura.

Salvia microphylla, Salvia grahammi o Salvia rosa

Campanula y salvia microphylla

 (Foto: Salvia microphylla comenzando a florecer, Guadarrama, mes de mayo)

Salvia microphylla, Salvia grahammi o Salvia rosa

 (Foto: Salvia microphylla, Guadarrama, mes de junio)

Se confunde muchas veces con la salvia gregii, con la que hibrida fácilmente, pues son muy parecidas.

Fuentes:

Mi jardín