Ciclamen, Cyclamen Persicum, Violeta de Persia

Ciclamen, Cyclamen Persicum, Violeta de Persia

Ciclamen, Cyclamen Persicum, Violeta de Persia

También llamada Violeta de los Alpes, el Ciclamen, Cyclamen Persicum, Violeta de Persia es una planta bulbosa muy conocida por su floración otoñal e invernal, prolongándose en muchas ocasiones hasta la primavera, que suele alcanzar una altura entre 30 y 40 cm.

Es una planta que necesita fresco, por lo que sufrirá mucho dentro de casa, sobre todo con la calefacción fuerte. En caso de querer tenerla dentro por su valor ornamental, para intentar que dure el mayor tiempo posible deberíamos situarla en un lugar muy fresco, alejada de fuentes de calor, y sacarla por las noches al exterior, para aprovechar las temperaturas más bajas y el aire de la calle. Aun así, sigue siendo una planta de exterior, por lo que siempre es preferible cultivarla fuera para asegurarnos de que prospera.

Ciclamen, Cyclamen Persicum, Violeta de Persia

Es considerada planta anual,  pero si se le proporcionan las condiciones adecuadas, pueden durar varios años. Normalmente en verano, con la llegada del calor, la planta entra en estado «latente», por lo que veremos que pierde las hojas y las flores, pero a partir de septiembre, con temperaturas más bajas y el comienzo de las lluvias, la planta probablemente vuelva a brotar. Durante el período de latencia se deben quitar las hojas, flores y tallos secos.

Le gusta la luz pero le perjudican los rayos directos de sol, por lo que es preferible situarla en zonas de sombra o media sombra. En cuanto al riego, se hace siempre desde abajo, sin mojar las hojas, y cuando la tierra esté verdaderamente seca; un exceso de agua perjudicaría a la planta.

Durante el período de floración se puede abonar con un abono líquido cada 15 o 20 días, que sea rico en potasio y que lleve nitrógeno, pero no en exceso para evitar un excesivo desarrollo foliar.

Ciclamen, Cyclamen Persicum, Violeta de Persia

 

Fuentes:

El milplantas

Infojardín