Acer palmatum «Atropurpureum», Arce japonés o Arce enano

Acer palmatum "Atropurpureum", Arce japonés o Arce enano

Acer palmatum «Atroprupureum» en otoño en la sierra madrileña

Acer palmatum «Atropurpureum», Arce japonés o Arce enano

Los arces japoneses son arbustos medianos o arbolitos pequeños de hoja caduca. Son de crecimiento lento y resisten bien el frío, soportando hasta -20 o -30 ºC.

El Acer palmatum «Atropurpureum», Arce japonés o Arce enano es muy decorativo por la elegancia y la coloración de sus hojas, color rojo púrpura transparente en primavera, más tenue en verano y tornando a rojo violáceo en otoño. Sus flores son pequeñas, de color púrpura también, pero con escaso valor ornamental comparado con sus hojas.

Acer palmatum "Atropurpureum", Arce japonés o Arce enano

Su cultivo y  mantenimiento no es muy complicado siempre que tengamos en cuenta un par de consideraciones. En primer lugar, son exigentes en cuanto al terreno, que debe ser fresco y profundo, que no les falte humedad pero bien drenado y que no sea calcáreo. Insistimos como siempre en la idea de que un suelo húmedo no es un suelo encharcado; estos últimos por lo general suelen ser perjudiciales.

En segundo lugar, es una planta que necesita protegerse del sol, por lo que tendremos que plantarla en sombra o semi-sombra, al abrigo de otros árboles más grandes o en algún rincón umbrío. Evitar especialmente las horas centrales de sol, sobre todo en verano, ya que en caso contrario se quemarán las hojas.

Si se planta en maceta, es recomendable cambiarlo a una más grande cada tres años, y en verano habremos de regar prácticamente a diario, para poder mantener la humedad necesaria.

Los arces japoneses son sensibles a la poda por su lenta cicatrización, por lo que recomendamos limitarla en todo lo posible, sobre todo si somos principiantes. Se puede realizar una poda de limpieza a finales de invierno para eliminar las ramas secas, dañadas o mal ubicadas y los chupones.

Y pese a todo, es un árbol muy característico en su forma de bonsái.

Acer palmatum "Atropurpureum", Arce japonés o Arce enano

Por último, es sensible a las plagas de conchinilla y en ocasiones a los hongos, aunque muchas veces son plagas provocadas por un riego inadecuado.

Fuentes: El milplantas, The Royal Horticultural Society

 

Crasas o suculentas: Haworthia Limifolia

Crasas o suculentas: Haworthia Limifolia

Crasas o suculentas: Haworthia Limifolia

La Haworthia Limifolia es una planta perenne de las llamadas crasas o suculentas, que son aquellas en las que hojas, raíces o tallo permiten un almacenamiento de agua superior al del resto de las plantas. Tiene forma de roseta, sin tallo, con hojas triangulares de color verde oscuro.

No precisa grandes cuidados, siendo apta para principiantes. Sólo hay que tener en cuenta un par de notas básicas: necesita luz pero no le gusta el sol directo, y el riego debe ser muy escaso en verano y casi nulo en invierno. Tolera las temperaturas bajas pero no las heladas, por lo que será mejor cultivarla en interior o al resguardo de las mismas.

Florece entre mayo y junio. Crecerá entonces un pequeño tallo del centro de la roseta, del que nacerán pequeñas florecillas de color blanco verdoso.

Su crecimiento es bastante rápido, aunque cada roseta llegará a medir un máximo de 12 centímetros de diámetro. De la planta madre nacerán retoños, por lo que la planta se desarrollará formando un conjunto de rosetas. Podemos separar los retoños para poder reproducirla, aunque también puede lograrse por esquejes de hojas.

 

Crasas o suculentas: Haworthia Limifolia

Foto: Blog El enanito Jardinero

 

Hawortia losan 2

Cinco errores comunes que debes evitar en tu jardín

Cinco errores comunes que debes evitar en tu jardín

Si vas a empezar un jardín, o si crees que el tuyo no prospera de forma adecuada, sigue leyendo. Te mostramos cinco errores comunes que debes evitar en tu jardín, notas básicas y fáciles de ejecutar que hay que tener en cuenta a la hora de elegir y plantar.

Es un error escoger plantas o arbustos no adaptados al clima de la zona. A veces nos dejamos llevar por el aspecto o la originalidad de la planta, e instalamos ejemplares que finalmente no prosperarán de forma adecuada y en algunos casos ni siquiera sobrevivirán. Esto conlleva un costo elevado de riego y de tiempo, así como de cuidados que en general no nos darán una buena respuesta. Elegir plantas autóctonas nos facilitará la tarea y el mantenimiento.

Disponer los árboles y arbustos sin tener en cuenta sus exigencias de luz, así como combinar plantas con distintos requerimientos. Errar en la posición no sólo retarda el crecimiento de las plantas, sino que además puede hacer que pierdan sus hojas o, como en el caso anterior, que no sobrevivan. Es necesario ubicar en posiciones similares árboles que tengan la misma conducta, velocidad de crecimiento y exigencias parecidas de luz y nutrición, y como veremos más adelante, a una distancia que no impida el desarrollo de uno a expensas del otro.

Cinco errores comunes que debes evitar en tu jardín

No preparar el terreno antes de plantar. Eliminar guijarros, ladrillos y otros materiales, así como residuos de vegetación anterior. Sacar raíces, rizomas, semillas y brotes y desmenuzar la capa más superficial, unos 30-40 cm, que permita posteriormente cavar agujeros para colocar las plantas con mayor facilidad.

Escoger y plantar sin tener en cuenta su desarrollo posterior. Vemos nuestro jardín vacío y queremos que luzca lo antes posible, así que lo llenamos de árboles y arbustos sin pensar en el tamaño que tendrán cuando crezcan. Esto es muy común sobre todo en los setos: para que estén tupidos plantamos los ejemplares muy cerca, de forma que cuando alcanzan su desarrollo adulto acaban muchas veces estropeándose y nos vemos obligados a «entresacar» algunos. También debemos evitar plantas voluminosas y de crecimiento rápido junto a la casa, o con raíces invasivas.

En jardines pequeños, el efecto estético de un árbol grande es desproporcionado, es mejor uno pequeño o aquellos que tienen forma piramidal.

Sin embargo, cuando el espacio es ilimitado, hay que elegir especies cuyas raíces crezcan en profundidad, de manera que se puedan plantar junto a ellas otras especies: así las plantas no se molestarán, y el espacio se aprovechará al máximo.

Cinco errores comunes que debes evitar en tu jardín

Salvia despues

Salvia farinácea recién plantada, y unas semanas después

No abonar. Una planta que crece en un terreno pobre está destinada a un desarrollo limitado y lento. Con el paso de los años, la falta de nutrición se evidencia con decoloraciones y caída precoz de las hojas. Es útil suministrar cada año algún tipo de abono, bien estiércol o humus o bien puñados de químico, a cierta distancia del tronco pero siempre en el área de proyección de la copa. Se desarrollará mejor y tendrá hojas y flores más grandes, más coloridas y numerosas.

Lagerstroemia indica o Árbol de Júpiter

Lagerstroemia indica o Árbol de Júpiter

Lagerstroemia indica o Árbol de Júpiter

La Lagerstroemia indica o Árbol de Júpiter es un arbusto ornamental de hoja caduca que también puede cultivarse en forma de árbol, alcanzando los 6-7 metros de altura y los 4-5 de diámetro.

Es muy rústica y se adapta a todo tipo de terrenos: prefiere los arenosos pero se adapta también a los calizos. Tiene una resistencia media a la sequía y debe ser plantada en zona soleada o de media sombra. Soporta las bajas temperaturas hasta -10 o -15 ºC; por nuestra experiencia se da bien en nuestra zona. Por su porte, es adecuado para pequeños jardines y también puede cultivarse en tiesto, aunque en este caso debemos cambiarlo cada 3-4 años.

Sus flores, reunidas en largas panochas terminales, son de un color rosa, fucsia, rojo intenso, blanco e incluso morado. La floración se produce a partir de finales de julio, siendo por tanto muy vistosas a finales de verano, época en la que otros árboles o arbustos ya han perdido su flor o no lucen tanto. En cualquier caso, tiene un alto valor estético todo el año: en primavera, con el color rojizo de sus hojas al brotar, y el verde posterior; en verano, con su floración, el rojizo de nuevo en otoño, y en invierno y el resto del año, el tono y la coloración de su tronco.

Lagerstroemia indica o Árbol de Júpiter

La poda de floración deberá realizarse a finales de invierno, retirando las ramillas del año que ya han florecido, así como las secas. Los veranos húmedos incrementan la floración.

Nota importante con respecto al abonado: el nitrógeno provocará que desarrolle un gran follaje pero perjudica la floración.

Liriodendron tulipifera «aeromarginatum»

Liriodendron tulipifera "aeromarginatum"

Liriodendron tulipifera «aeromarginatum»

El Liriodendron tulipifera «aeromarginatum» es un majestuoso árbol de hoja caduca, de rápido crecimiento, que puede llegar a alcanzar los 18-20 metros de altura y 10 metros de diámetro. La particularidad más especial de este árbol son sus hojas, anchas, casi cuadradas, recortadas como si hubiesen mordido sus ápices y sujetas por largos peciolos. En esta variedad, son de un color verde intenso con un ancho borde de color amarillo brillante en primavera y verano, tornando a amarillo verdoso en verano y más óxido en otoño.

Otra peculiaridad del Liriodendron tulipifera «aeromarginatum» son sus flores, muy perfumadas, que aparecen a principios de verano, con forma de copa asemejando a un tulipán verde claro con una franja naranja en la base. Tendremos que ser pacientes para verlas, ya que sólo florecen a la edad adulta (unos 20 o 25 años), y no es fácil verlas desde el suelo, dado que quedan en parte escondidas entre las hojas.

Liriodendron tulipifera "aeromarginatum"

Es preferible plantarlo a finales de primavera, como planta cultivada en tiesto, ya que los ejemplares jóvenes son susceptibles de helarse. Las raíces son carnosas y se dañan con facilidad. Prefiere los suelos que no se sequen, pero tampoco sobrevive en un lugar encharcado. Lo mejor es un suelo fértil, bien drenado y ligeramente ácido. Tolera temperaturas inferiores a -20º.

Escallonia rubra macrantha o Siete camisas

 Escallonia rubra macrantha o Siete camisasFoto: Ma Terre de Bruyère

Escallonia rubra macrantha o Siete camisas

La Escallonia rubra macrantha o Siete camisas es un arbusto de hoja perenne (o semi perenne en zonas aún más frías que la nuestra). Sus hojas son pequeñas, verdes y brillantes, y sus flores con forma de campanilla pueden ser rosas, rojas o blancas, y aparecen en verano. Alcanza 1.80 metros de altura aldulta, pudiendo utilizarse para setos.

Debemos situarla a pleno sol para lograr una mejor exposición, aunque también tolera algo de sombra. Prefiere los suelos bien drenados, por lo que en caso de tener un suelo arcilloso será preferible mezclar la tierra con arena o grava. Requiere una cantidad de agua moderada.

Escallonia rubra

Su floración es bastante duradera, y se produce en primavera y verano, sobre el extremo de pequeños brotes del año. A finales del invierno debe realizarse la poda de mantenimiento, eliminando ramas secas o mal ubicadas, rebrotes y hojas marchitas. Tras la floración, en verano, realizaremos una poda ligera de floración recortando los brotes que ya han florecido para favorecer el crecimiento de brotes nuevos que serán los que darán la floración al año siguiente. Se deben evitar recorte fuertes ya que en caso contrario la próxima floración será escasa.

Cinco plantas de interior para principiantes

 Cinco plantas de interior para principiantes

¿Eres novato en esto de las plantas y no sabes qué elegir? ¿Temes llevarte una planta a casa por si se te olvida regarla, o porque pasas muchos días fuera de casa, sin poder atenderlas? Si es así, sigue leyendo: te mostramos las cinco plantas de interior para principiantes, para olvidadizos… e incluso para aquellos que no tienen buena mano. Toma nota.

Hay dos factores fundamentales para que toda planta subsista: luz y agua. Si bien las plantas que vamos a proponerte necesitan pocos cuidados, no significa que te olvides completamente, pues no dejan de ser seres vivos. Dos consejos fundamentales: para las plantas de interior casi siempre es aconsejable evitar el sol directo, y los encharcamientos. Pero no te preocupes, pues las variedades que hemos elegido no son muy exigentes en cuanto a luz, y normalmente te avisarán de que necesitan riego si lo has olvidado, ya que sus hojas se quedarán tristes y lacias, recuperándose a las pocas horas de recibir de nuevo riego.

1. Pothos

pothos_golden

Lo dicho: riego moderado (evitar encharcarlo), prefiere la luz pero no el sol directo

2. Plectranthus verticillatus o Planta del dinero

Plectranthus verticillatus

Cuidados muy similares al potos, luz pero no sol directo. Requiere algo más de humedad, pero de nuevo mejor no encharcar.

3. Aspidistra

Cinco plantas de interior para principiantes

Fáciles de cultivar, soportan casi cualquier circunstancia: aire seco, cambios bruscos de temperatura, contaminación, luz escasa… Evitar encharcamiento, eso sí.

4. Aloe vera

Aloe_Vera

Tampoco es exigente. Si recibe poca luz o la ponemos muchas horas con sol directo sus hojas se pondrán marrones. Aguanta mucho tiempo sin agua, sobre todo en invierno, pues es una suculenta; pero si sus hojas se arrugan significa que tiene sed.

El aloe vera tiene además múltiples usos medicinales y para la piel, incluidos los herpes labiales.

5. Spathiphyllum

Spathiphyllum

Prefiere ambientes cálidos y húmedos y habrá que regarla con mayor frecuencia en verano, pero tocando la tierra sabrás cuándo hay que regarla; y si te descuidas, te avisará, pues sus hojas se ponen lacias con la falta de agua.

En nuestro vivero y floristería del P-29 de Collado Villalba tienes éstas y muchas otras plantas de interior para tu casa, ven a vernos y te asesoraremos.

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Trachelospermum o Rhyncospermum jasminoide

Trachelospermum o Rhyncospermum jasminoide

Trachelospermum jasminoide, Guadarrama, junio

 

Trachelospermum o Rhyncospermum jasminoide

El Trachelospermum o Rhyncospermum jasminoide, también llamado falso jazmín o jazmín de invierno, es un arbusto trepador de hoja perenne, muy apreciado por su bello follaje de color verde intenso y sus macizos de flores blancas, muy aromáticas. Florece a finales de primavera y principios de verano. Las flores recuerdan mucho al jazmín común, de ahí su apodo de «falso jazmín», aunque su olor es diferente y menos intenso. Es una planta ideal para cubrir vallas y paredes, aunque tendremos que guiarla para ayudarla a trepar. También puede utilizarse como cubresuelos.

Se adapta en general a todo tipo de suelos, pero prefiere fértiles y bien drenados. Debemos plantarlo con una buena exposición al sol, aunque puede darse en semi-sombra, en cuyo caso su floración será menor y es posible que sufra más con las heladas invernales.

Falso jazmín, trachelospermum

Heladas que, por cierto, soporta hasta -10ºC e incluso algo más, ya que hemos podido comprobar que se adapta fabulosamente bien a nuestra zona.

El trachelospermum o rhyncospermum jasminoide crece más lentamente recién plantado, pero una vez se adapta, lo hace con bastante rapidez, pudiendo alcanzar los 8 e incluso 10 metros de altura. No requiere grandes cantidades de agua, es recomendable mantener la tierra húmeda en verano, época además de crecimiento, especialmente si se cultiva en maceta. Además, crecerá más rápidamente al principio con un buen riego.

Apenas necesita poda. Podemos entresacar los tallos más viejos o hacer una de formación todos los años si queremos que ocupe un espacio concreto, pero es preferible no someterlo a podas muy agresivas.

En invierno mantiene su hoja, verde, brillante y preciosa. Es una de nuestras trepadoras favoritas para nuestra zona: es de hoja perenne y luce todo el año, no es invasiva y sus flores blancas se disfrutan tanto por su aspecto como por su agradable perfume.

Fuentes:

«Flores de Jardín A-Z», Ed.Grijalbo

The Royal Horticultural Society

Hydrangea macrophylla u Hortensia

Hydrangea macrophylla u Hortensia

Hydrangea macrophylla u Hortensia

Hortensias en San Lorenzo del Escorial

 

La Hydrangea macrophylla u Hortensia es una planta semiarbustiva de 1 a 3 m, de hoja caduca, que no tolera el sol fuerte o el calor excesivo, por lo que para desarrollarse con el clima continental de la Comunidad de Madrid necesitará estar protegida del sol, especialmente del veraniego de medio día y tarde. Por ello habremos de situarla a la sombra o semisombra, teniendo en cuenta que una umbría total tampoco le favorece.

Requiere un suelo rico y fresco, (que no encharcado), y le gusta la humedad, así como los suelos ácidos. Se resiente con las heladas, perdiendo hojas y flores, pero vuelve a brotar normalmente en primavera. En este caso de deben podar a finales de invierno, evitando así que las heladas dañen a los posibles brotes tempranos. Las ramas que florecieron se acortan un tercio, y las más viejas se cortan a pocos centímetros de la base.

La Hydrangea macrophylla u Hortensia se siente como en su casa en zonas como Galicia o el norte de España, con alta humedad ambiental, climas suaves y suelos más ácidos. Nuestro suelo normalmente es más calizo, por lo que es conveniente plantarla con sustrato ácido y utilizar para su abono especial para plantas acidófilas (entre las que también se encuentran gardenia, camelia, rododendro, azalea…).

Hydrangea macrophylla u Hortensia

Foto: http://blog.lisacoxdesigns.co.uk

El ph del suelo nos marcará además el tono de la hortensia, que se acercará más al blanco entre 7-8, y más a los azules cuanto más bajo sea (4-5.5), pasando por los tonos más rosados en valores entre 6 y 6.5. Por tanto, si queremos hortensias azules tendremos que cambiar el ph de nuestro terreno agregando sulfato de aluminio y fertilizando con abonos ricos en potasio y más pobres en fósforo y nitrógeno. También podemos ofrecerte «azulador de hortensias», producto ya preparado para conseguir este efecto, aunque siempre conviene tener un ph adecuado. Este tratamiento deberá hacerse siempre al menos dos meses antes de la floración para que surta efecto.

Por último, no les gusta el agua dura, con cal, y lo óptimo es regarlas con agua de lluvia.

Cotinus coggyria, Árbol de las pelucas o Fustete

Cotinus coggyria, Árbol de las pelucas o Fustete

Cotinus coggyria «Royal Purple» en Guadarrama

 

Cotinus coggyria, Árbol de las pelucas o Fustete

El Cotinus coggyria, Árbol de las pelucas o Fustete es un arbusto muy rústico de hoja caduca, que suele alcanzar entre los 2 y 4 metros de altura y unos 2 metros de anchura. El Cotinus coggyria «Rhus cotinus» tiene las hojas de color verde claro y forma redondeada, mientras que el color del follaje «Royal purple» es púrpura, como su nombre indica, y brillante. Son estas hojas precisamente las que le confieren mayor valor ornamental, además de sus inflorescencias, plumosas, semejantes a pelucas de seda. La floración se produce en primavera.

Cotinus Flores Losan

Detalle de las hojas del «Royal Purple»

Requiere abundante sol, y soporta bajas temperaturas, de -20 o -30ºC, siendo por tanto muy apto para el clima continental de nuestra zona. No precisa de grandes cantidades de agua, soporta bastante bien la sequía y no necesita suelos excesivamente ricos, adaptándose a los arcillosos y también a los arenosos, aunque es preferible que estén bien drenados.

El Cotinus coggyria «Royal purple» queda tan espectacular en cualquier jardín, y se adapta tan bien a nuestro clima, que es otro de nuestros favoritos.

Es un arbusto apto para plantar aislado, en conjunto con otros arbustos y también para hacer setos, en cuyo caso habrá que mantener la altura deseada podándolo. La poda de formación y mantenimiento del Cotinus se debe realizar a finales de invierno